Si vas a comenzar a practicar pádel y te encuentras
adquiriendo el material necesario, es fundamental que prestes especial atención
a lo que es la pala. Y es que de ella dependerá que no sufras daños y que
puedas disfrutar de dicha disciplina plenamente.
Por eso, es imprescindible que sepas que en el
mercado te vas a encontrar básicamente con tres tipos de palas de pádel que se
diferencian a simple vista por la forma que tienen:
- Diamante. Quienes se decantan por esta clase lo hacen buscando conseguir una mayor potencia en sus saques y golpes. De ahí, que básicamente se convierta en la preferida de los jugadores expertos.
- Redonda. Por su parte, este tipo de pala tiene como principal ventaja el hecho de que ofrece a quien la usa un mayor control en el dominio de la bola. Por esta razón, ha pasado a ser la opción por la que se decantan las personas que se están iniciando en este deporte.
- Lágrima. Esta modalidad podemos decir que se encuentra a medio camino entre las dos anteriormente citadas. Y es que se convierte en la suma perfecta de control y potencia.
A grandes rasgos estos son los tipos de palas de pádel que existen en el mercado pero no es la única clasificación existente. Así también se pueden encontrar diversos modelos en base al material con el que se han fabricado (fibra de carbono, fibra de vidrio…), a su dureza, al tamaño que poseen e incluso a su peso, que por regla general debe ser de 340 – 370 gramos para mujeres y de 360 – 390 gramos para hombres.
De esta manera, teniendo en cuenta esos factores es como conseguirás tu pala de pádel perfecta.
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